Pautas para prevenir que los menores de edad no entren en contacto con el alcohol.

– Hay que saber la definición de droga que da la OMS (Organización Mundial de La Salud): -droga es toda aquella sustancia ingerida por el organismo es capaz de alterar una o varias funciones del mismo, alterar nuestro comportamiento y afectar a la toma de decisiones- Por lo tanto hay que considerar el alcohol como una droga según la definición de la OMS.

– Hay que tener claro qué son bebidas alcohólicas: existen dos tipos, fermentadas (vino y cerveza) y destiladas (whisky, vodka, ron, ginebra, etc.) las primeras tienen menos alcohol, las segundas mucho más, pero todas alteran y modifican una o varias funciones de nuestro organismo.

– Para prevenir su uso en edades tempranas hay que dotar a nuestros hijos de la capacidad suficiente para saber decir que no, para ser capaces de soportar la presión del grupo. Esto se consigue fomentando la autoestima y la seguridad en si mismos desde muy pequeños, eso no significa dejarles hacer lo que ellos quieran siempre, todo lo contrario, la autoestima y la seguridad de un hijo se forja encontrando el equilibrio entre poner normas, límites, consecuencias y grandes dosis de cariño.

– Tenemos que informar y poner normas claras al respecto de nuestro posicionamiento en relación al alcohol y a su consumo.

– Hacer cumplir las leyes (hasta que cumplan 18 años la tolerancia ha de ser cero).

– Fomentar otros modelos de diversión donde el alcohol no sea el nexo de unión.

– Estar pendientes de nuestros hijos de con quién va y qué hace cuando sale con sus amigos y cómo vuelve, no qué tipo de trasporte, sino en qué estado físico y mental.