Nuestro método

Cada vez hay más casos de adolescentes con mala conducta. Los padres se sienten impotentes ante estas situaciones y sobre todo, y en muchos casos, culpables por no poder atajarlas. Estos chicos y chicas necesitan apoyo terapéutico, pero los padres necesitan saber como actuar en el ámbito conductual.

Mejorar la comunicación con los hijos, mantener una buena relación con ellos, hacer que cumplan con sus normas y que no se salten los límites, es algo difícil de conseguir cuando no existen problemas de conducta. Así que en los casos en los que estos problemas ya han aparecido, todavía mucho más. Pero como padres se ha de intentar hacerlo, sin que se generen conflictos. Ya que esto ayuda a los hijos e hijas a sentirse más seguros y sobre todo a que exista un clima aceptable en casa. Y siempre teniendo en cuenta que no son malos chicos, se comportan mal. Y es así porque no saben hacerlo de otra forma. Sabemos que es muy duro, pero cuando se ve que el hijo se sale demasiadas veces con la suya, o bien los padres se sienten impotentes para conseguir que cumplan con sus responsabilidades, es necesario pedir ayuda, tengan la edad que tengan. En la prevención está la clave en la mayoría de los casos.

Por otro lado está el tema de los trastornos o patologías que algunos de estos chicos o chicas tienen diagnosticados. Independientemente de estos, las habilidades de los padres para actuar en estos casos, aun se hacen más imprescindibles.

En la familia existen dos partes, los hijos necesitan esa ayuda terapéutica, pero los padres son parte activa y en función de como actúan, la respuesta del hijo varia. Con nuestro método hacemos una breve formación a los padres y les damos herramientas y pautas, así como un apoyo y guiado, para que sepan como actuar cuando en casa tienen este problema.