Como actuar cuando tu hija o hijo se enamoran.

– Empatizar y ponerse en el lugar del hijo, así como recordar cuando se tuvo el primer amor, ayudará a entender mejor cómo se siente el adolescente al enamorarse.

– Aunque el enamoramiento es una fase en la que, los chicos o chicas, no hacen más que pensar en la pareja. Los padres se han de preocupar de que el hijo siga cumpliendo con sus responsabilidades y obligaciones. Aquí hará falta una

buena dosis de paciencia.

– Tener pareja se puede convertir en una situación de riesgo si el adolescente tiene la autoestima baja o no tiene las ideas claras. Déjale claro a tu hijo o hija que todo lo que haga lo tiene que hacer por qué le apetezca y no por sentirse obligado a ello.

– Si observas que el novio de tu hija, o a la inversa, le controla la forma de vestir o lo que hace, o bien le prohíbe ir con amigas, amigos u otra gente, ayuda a tu hija a tomar las decisiones que crea oportunas y apóyala en todo.

– Habla con tu hijo o hija sobre sexo y explícale la importancia que tiene el mantener una relación sana. También va bien que conozca los métodos anticonceptivos.

– Entiende y respeta lo que tu hijo te quiera contar sobre su pareja, está en un momento emocional complicado. Cuando el lo crea oportuno te hablará y contará lo que consideré oportuno. Solo le has de hacer saber que cuando quiera hablar contigo, estarás dispuesto o dispuesta a escucharle.

Pedro García y Francisco Castaño

Si tienes problemas con la conducta de tu hijo o hija nos puedes llamar al teléfono: 666-777-049

La competitividad. Una virtud o un defecto

La competición es buena como método de aprendizaje, no como el fin. En una competición se aprende a ganar, a perder, a gestionar la frustración, a entender que las cosas no llegan cuando uno quiere, a hacer amigos y a intentar superarse.

– El ejemplo que los padres transmiten a los hijos es muy importante. Si los padres actúan y se muestran con una actitud competitiva ante cualquier situación laboral o familiar, los hijos lo imitarán.

– Educa a tu hijo para que tome las decisiones de sus asuntos y deja que se equivoque, además de aprender a superar retos, entenderá que todo no va a salirle bien en la vida y tendrá que asimilarlo.

– Enseña a tu hijo a tener una actitud positiva ante la vida. Si no logra un objetivo, en vez de decirle que no ha salido, tu discurso ha de ser: que tienes que hacer para que te salga.

– Una faceta que más competitivos hace a los niños y que más frustraciones les provoca es el no aceptarse o quererse tal y como son. Viven en si yo fuera como ese, si tuviera lo del otro… Y se empeñan en intentar competir contra ellos mismos o demostrar que son mejor que los otros. Enséñale a aceptarse como es valorando sus cualidades y reforzando lo que haga bien.

– No compares a tu hijo con hermanos, amigos o compañeros. El sentirse comparado no es garantía de que vaya a hacer lo necesario para llegar donde está el otro. Lo más habitual es que ni lo intente, piense que su padre o su madre no le quiere porque no es como quieren que sea y además genere conflictos entre ellos. Muy acentuados cuando son hermanos.

Pedro García y Francisco Castaño

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Que hacer cuando tu hijo es el que hace bullying

– Si se recibe una llamada del colegio diciendo que vuestro hijo se está metiendo constantemente con uno o varios compañeros, no penséis que son cosas de niños y que exageran. Hablar con el tutor o tutora y tomar cartas en el asunto. Si no se trabaja de pequeño, de mayor causará muchos problemas a los padres.

– Un perfil de niño acosador es aquel que ha sido acosado y al cambiarlo de colegio suele tomar el papel de acosador. Si tu hijo ha sido acosado y lo has cambiado de colegio, hazle saber que lo que le hicieron a él es una conducta inadmisible y que no está bien hacerlo.

– Ser un buen ejemplo para los hijos, no teniendo actitudes violentas o de menosprecio hacia otras personas o incluso aunque estas personas salgan en la televisión.

– Vigila todo lo que vea o a los videojuegos que juegue. Los niños a veces no distinguen la ficción de la realidad y creen que lo que ven es una conducta normal. Todo ha de ser adecuado a su edad.

– Si ves por la calle o en la tele, junto a tu hijo, alguna actitud violenta o de menosprecio, explícale que eso no está bien y dile cómo se habría de hacer correctamente.

– Si ves que tu hijo no se relaciona correctamente con sus amiguitos, ayúdale a hacerlo correctamente explicándole y enseñándole estrategias que sea capaz de comprender por su edad.

– La humildad y el respeto es algo que se ha de enseñar a los hijos, él no tener que ser más que nadie, le enseñará a respetar a los demás.

Pedro García y Francisco Castaño

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Como reaccionar ante una mala conducta de los hijos.

¿Cómo nos comportamos como padres? Porque depende de como se actúe como padres, el hijo o hija se comportará de una forma u otra. Se puede leer mucho sobre los tipos de padres y hay diferentes clasificaciones. En la mayoría de estas podemos ver estos estilos de padres: Autoritarios, sobreprotectores, colegas, permisivos, negligentes, tradicionales, modernos… aunque nos podemos encontrar otras. Normalmente a la hora de educar tenemos un comportamiento predominante, pero como personas que somos, depende de la situación, estado de ánimo o respuesta del hijo, se puede actuar de un modo u otro. Estos cambios la mayoría de las veces se producen cuando los hijos dan problemas. Ante estas dificultades a la hora de educar se suele actuar de diferente forma, buscando paliar estos problemas. Pero al final, somos como somos y generalmente nos comportamos en función de nuestra personalidad y nuestras creencias como padres.

COMO INFLUYE NUESTRO COMPORTAMIENTO COMO PADRES ANTE UNA SITUACIÓN REAL.

Supongamos que a vuestro hijo o hija le ha cogido el profesor el móvil por estar usándolo en clase. Os llega una nota de que habéis de ir al instituto, al despacho del jefe de estudios, a buscar el móvil de vuestro hijo.

El padre o madre llega al instituto y cuando sale de escuchar lo que le ha dicho el jefe de estudios, lo primero que le cae al hijo es una buena bronca y un castigo del tipo, un mes sin móvil. Y por si acaso se le olvida, una buena amenaza de lo que le pasará si lo vuelve a hacer. Por supuesto no se escucha al hijo y el tono de voz, no es precisamente bajo. Si no se deja hablar al chico y no se le explica el porque lo ha hecho mal, no lo aprenderá y lo que hará, será buscar estrategias para que no le pillen la próxima vez. En muchos casos estos chicos cuando llegan a la adolescencia se suelen comportar como sus padres y generan problemas de conducta en casa.

QUE HACER:

– No hay que echarle la broca, no se debe gritar.

– Escuchar lo que tiene que decir el hijo, él tendrá sus razones. Aunque para nosotros no sean validas.

– Explicarle que no ha hecho bien y decirle como ha de hacerlo.

– Ponerle una consecuencia adecuada a lo ocurrido.

Otro tipo de comportamiento es aquel en que los padres al llegar al despacho del jefe de estudios, lo primero que hacen es justificar a su hijo delante de este. -Si el niño ha sacado el móvil, seguro que tenía una razón para hacerlo. Cuando hablan con el hijo lo primero que hacen es preocuparse por si lo ha pasado mal, atendiendo y dando razón a todas sus justificaciones y quitando la razón al profesor delante del chico. Esto hace que no respete al profesor, que aprenda que siempre tiene razón y a salirse con la suya. Si se educa a un hijo sobreprotegiendolo es posible que tenga conductas de tirano en casa y como siempre, los padres le sacan las castañas del fuego, no sabrá solucionarse sus problemas, además de echar siempre la culpa a otros por sus errores.

QUE HACER:

– Escuchar lo que ha pasado y ser lo más coherente posible. Nuestro hijo también se equivoca.

– No justificar todo lo que hace el hijo, se le tiene que enseñar a responsabilizarse de sus acciones.

– No quitarle la razón al profesor, en este caso, ya que si se le desautoriza, el hijo ya no lo respetará y no aprenderá con él.

– No defender a capa y espada siempre al hijo, tiene que aprender a solucionar sus conflictos él mismo.

Un padre colega, después de recuperar el móvil ante el jefe de estudios, no reprenderá a su hijo. Salvo por el echo de que lo han pillado. Le enseñará a ser más listo para evitar que le encuentren el móvil. Ya que entiende que su hijo lo saque en clase, todos lo hacen y por una tontería así no pasa nada. Se lo devolverá sin ninguna consecuencia. Hay padres o madres que intentan ser amigos de sus hijos antes que padres. Creen que así la relación irá mejor, porque los entienden y estos entienden a los padres. El problema es que educar conlleva poner una serie de normas para que los chicos y chicas hagan lo correcto y aprendan a ser responsables. Cuando un padre colega intenta poner una norma, el hijo no lo entiende. Los colegas no ponen normas y esto genera malos rollos en casa que pueden llegar a ser auténticos dramas. Ya que los mismos padres no entienden porque teniendo tan buena relación con el hijo, este no les hace caso. La mayoría de los casos que hay padres colegas suelen derivar en un trastorno de conducta grave. El, yo también lo hacia cuando tenía su edad, no sirve en educación.

QUE HACER:

– La relación padre-hijo no es de igual a igual, cada uno tiene su rol. Los padres son padres, no amigos. Esto no quiere decir que no se pueda tener espacios de confianza con los hijos.

– Empatizar es bueno, de hecho un padre se ha de saber poner en el lugar de su hijo para comprenderlo. Esto no quiere decir que por ello se le deba permitir hacer algo porque el padre de pequeño también lo hacía. Si está mal, el padre ha de enseñar a su hijo a hacerlo bien. O sea explicarle que el móvil no se debe de usar en clase. Y poner una consecuencia que le ayudará a aprender a responsabilizarse de sus acciones.

– Poner normas y aplicarlas no es autoritarismo. Hay que recordar que las normas sirven para que los hijos aprendan un comportamiento y a asumir responsabilidades. No son para estar yo tranquilo.

EN GENERAL

¿Que se debería hacer? Lo mejor es buscar un momento tranquilos y en casa para hablar con el hijo y preguntarle porque ha usado el móvil en clase. Escuchar sus razones y entenderlas, que no es lo mismo que aceptarlas. Explicarle el porque no se debe hacer y ponerle una consecuencia adecuada al hecho. Por ejemplo: tres días sin móvil.

Pedro García y Francisco Castaño

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Como actuar al formar una nueva familia.

– Dar tiempo a los niños para superar el cambio que conlleva la nueva situación. Sobre todo si el cambio es muy brusco, les cuesta adaptarse y se sentirán inseguros.

– Generar un clima familiar adecuado fomentando una buena comunicación. Está bien buscar momentos para estar todos juntos, como las horas de las comidas o cenas para hablar y así ir conociéndose. Esto cohesiona a todos lo miembros de la familia.

– No hablar mal del ex delante de los hijos. No hay que olvidar que este es su padre o su madre y los niños lo verán como una agresión.

– Tener paciencia con los hijos del cónyuge. La confianza de estos cuesta ganársela y aunque a veces se les vea alejados, seguro que con el tiempo se llega a buen término.

– Poner en casa unas tareas, normas y límites claros para todos, sobre todo explicarlos bien a los niños o adolescentes. La pareja lo ha de tener claro y compartirlos y estar de acuerdo ambos. Esto ayuda a que sepan a que atenerse, genera seguridad en ellos y evita conflictos.

– Intentar no hacer diferencias entre los hijos de uno mismo y los hijos de la pareja en cuanto a las tareas y normas. Si en esto se es coherente no se generan celos entre ellos.

– Se ha de tener una actitud conciliadora y amistosa con los hijos del cónyuge. Al inicio solo se debería supervisar lo que hacen y si algo no está funcionando, decírselo a la pareja. Si hay alguna conducta inadecuada que se haya de cortar en el momento se puede controlar.

– En caso de conflictos graves, ha de actuar el progenitor del niño. Si lo hace su pareja, este lo puede ver cómo una agresión y perjudica la relación entre ambos.

– Realizar actividades en común con la nueva familia, favorecerá la unión de esta y mejorará la convivencia.

Pedro García y Francisco Castaño

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